sábado, 11 de agosto de 2012

19 El tesoro

Un espíritu egoísta es como un árbol que no da frutos,
a pesar de su esplendor, se apaga.


   Posee, guardado en una fortaleza sin ventanas, un inmenso tesoro. Muy de tarde en tarde lo va a visitar. Con una pequeña lámpara entra en uno de los numerosos cuartos oscuros llenos de objetos preciosos para iluminar sólo un par de ellos. Se va satisfecho murmurando: «Hoy me he enriquecido».



De: El tesoro de la sombra de Alejandro Jodorowsky.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Visitantes